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Por ciclorruta, puente peatonal de la U. de A. desaparecerá

POR DIEGO ZAMBRANO BENAVIDES | PUBLICADO HACE 13 HORAS

Desde 2012 hay recortes de prensa en los que se da cuenta de una propuesta que ha quedado en el aire, la de conectar las universidades Nacional y de Antioquia por medio de una ciclorruta. Tras la celebración de un contrato el pasado 9 de diciembre, todo parece indicar que el proyecto, parcialmente, se hará realidad.

La obra fue contratada por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá (Amva), entidad que le aseguró a EL COLOMBIANO que los trabajos arrancarían el 7 de enero. El tramo tiene diseños para 700 metros que irán desde el sector Punto Cero hasta la portería de la U. de A. en la calle Barranquilla.

Aunque es un proyecto esbozado por el Amva desde el inicio de este cuatrienio, apenas en agosto de 2019 se inició el proceso, según el Sistema Electrónico de Contratación Pública (Secop), en el cual se consigna que el valor del contrato es de $2.977.347.175 y el plazo de ejecución es de tres meses. Dentro de las modificaciones contempladas sobre la vía para dar lugar a la nueva cicloinfraestructura se incluyó el desmonte del puente peatonal amarillo sobre la calle 67, usado masivamente por estudiantes, docentes y empleados de la U. de A.

Importancia de la obra

Conectar las dos universidades era un sueño, afirmó Eugenio Prieto, exdirector del Amva. El primer paso para unirlas fue dotarlas con estaciones del sistema de bicicletas Encicla, que según dijo tienen alta demanda en ambas instituciones.

“Lo importante era tener un paso por el río diferente al que existe actualmente atravesando el Aula Ambiental, que no cuenta con una rampa por lo cual tiene muchas complejidades para los usuarios de bicicletas”, agregó.

La Secretaría de Planeación de Medellín dio luz verde para construir la ciclorruta usando uno de los carriles de la calzada sur del puente de Barranquilla, pues este corredor no tiene el mismo tráfico en ambos sentidos, siendo el tramo de occidente a oriente el indicado para ejecutar la obra.

Prieto observó que el puente peatonal que da a la portería de la U. de A., se reemplazará por cruces con semáforos y cebras. El contrato señala que el puente genera “extra recorridos para los peatones” y pone en “riesgo a las personas en condición de movilidad reducida, pues no cuenta con accesibilidad universal”.

Sobre este aspecto, Mauricio Mesa, activista de la bicicleta y coordinador del colectivo Siclas, subrayó que esta decisión de remover el puente es fundamental, toda vez que estos pasos “son antipeatonales porque privilegian al tráfico automotor, ponen al peatón a triplicar su trayecto cuando lo normal es atravesar una calle”.

El desmonte del puente pese a ser una medida más inclusiva en cuanto a accesibilidad, tiene algunos detractores. Felipe Romero, estudiante de la U. de A., expresó que el puente es fundamental para el paso, pues las cebras no suelen ser respetadas por los conductores.

“Es el caso del paso peatonal en la esquina de Ferrocarril con Barranquilla, donde hay semáforos, pero eso no impide que sea invadido por buses, motos y carros. Es un verdadero peligro, casi que mortal, cruzar la calle. Un puente elevado asegura pasar con vida”.

¿Conexión inconclusa?

Por otro lado, aunque la obra fue celebrada por Mesa, el activista señaló que esto no significa conexión total entre las dos universidades, porque faltaría el tramo que lleve desde Punto Cero hasta una de las porterías de la Universidad Nacional.

“Es importante en el sentido que es el segundo paso directo y segregado de otros vehículos sobre el río que permite la circulación de bicicletas. El único era el de la calle San Juan, pero compartido con peatones, lo cual genera un riesgo para ellos”, dijo.

Mesa manifestó que lo ideal es que la nueva administración lidere la conclusión de esta conexión para tener una verdadera red para los ciclistas y no como la actual que es “incipiente”.

Prieto indicó que el ideal sigue siendo que las dos universidades tengan un circuito de ciclorrutas alrededor de sus sedes y que se integren a otros corredores desde los que para ir hacia el norte o sur del Aburrá no haya que compartir vía con carros y motos.

Mesa sugirió reforzar la seguridad en la zona, pues en Punto Cero y el puente de Barranquilla ocurren muchos atracos. “Es complejo cruzar por allí por falta de vigilancia. Eso debe mejorar” .


CONTEXTO DE LA NOTICIA

PARÉNTESIS LAS CICLORRUTAS QUE DEJA EL AMVA

La meta del Área Metropolitana era dejar 100 kilómetros de ciclorrutas para el Aburrá. Según el saliente director Eugenio Prieto, en ejecución estaban 60 kilómetros. Los problemas para alcanzar los objetivos, dijo el exfuncionario, son los trámites con las secretarías de planeación que se dilatan en muchos casos. No obstante, Prieto anotó que los 40 km restantes de la meta están diseñados y financiados.


Tomado de: www.elcolombiano.com

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