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Medellín tiene IPS para sanar niños maltratados y abusados

POR DANIELA JIMÉNEZ GONZÁLEZ

Las afectaciones a la salud mental que provocan el maltrato y las violencias sexuales de niños y adolescentes si no son tratadas de forma adecuada, en muchos casos, se traducen en trastornos mentales en la vida adulta.

Según datos del Ministerio de Salud entre el 34 y el 53 % de los pacientes adultos diagnosticados con problemas de salud mental sufrieron en su infancia este tipo de situaciones. El panorama es aún más complejo si se tiene en cuenta que el año pasado Medicina Legal reportó 20.094 casos de maltrato infantil y que sus estadísticas indican que cada dos horas un niño es abusado en el país.

Para dar respuesta a la necesidad de sanar esas secuelas recién abrió sus puertas en la ciudad Creciendo con Cariño, la primera IPS orientada a la prestación de este servicio de salud, con un equipo interdisciplinario integrado por especialistas en Pediatría, Sicología, Siquiatría y Trabajo Social.

Catalina Vertel, gerente de la entidad, indicó que ya recibieron del Ministerio de Salud la habilitación de los servicios y con ello ofrecer a los niños y jóvenes hasta los 17 años, víctimas del maltrato y las violencias sexuales, una atención integral.

“En la IPS nos enfocaremos en la sanación real de los síntomas de los niños. ¿Eso qué quiere decir? Que nuestro modelo está basado en la evidencia científica y eso nos permite avanzar en la atención y tener control sobre la continuidad en los procesos terapéuticos, minimizando el riesgo de largas permanencias”, agrega la gerente.

Apoyo de la familia

En el tratamiento para la recuperación de la salud mental de los niños y adolescentes es de vital importancia el acompañamiento de la familia. “Nuestro espacio terapéutico está diseñado para reparar también a esa familia. Y, adicionalmente, los acompañaremos con abogados en el inicio de esos procesos de justicia o protección”, afirma Vertel.

Esta IPS es una obra de la Corporación de Amor al Niño Cariño. “En la ejecución del programa Aprendiendo a Cuidarme, que tiene como objetivo brindar a la comunidad educativa herramientas de prevención del abuso sexual infantil, y consciente de que las cifras de denuncia de este flagelo son solo un subregistro, vimos la necesidad de crear en la ciudad un lugar que permita brindar un acompañamiento integral a tantos niños víctimas de las diferentes violencias sexuales a las que a diario se identifican”, explicó Juan Carlos Álvarez Vásquez, director de Cariño.

EN DEFINITIVA

Los trastornos en la salud mental de los adultos tienen mucho que ver con eventos traumáticos sufridos en su infancia. Creciendo con Cariño atiende a víctimas de violencia sexual y maltrato.

En la IPS señalan que los estudios basados en la evidencia científica han demostrado los cambios que se presentan en el cerebro cuando una persona se enfrenta a situaciones de miedo, tal como sucede cuando hay maltrato y violencia. En el Boletín de Salud Mental del Ministerio de Salud de 2015, actualizado a octubre de 2018, se advierte que entre los adultos, con edades entre los 18 y 44 años, el 40,2% sufrió por lo menos un evento traumático en su vida, y de ellos el 7,7 % está relacionado con violencia intrafamiliar, ya sea física, sicológica o sexual.

“Si fuéramos conscientes de que la salud mental del adulto es la consecuencia de lo que se vive en la infancia, estoy segura de que todos nos preocuparíamos, incluso como sistema, en trabajar más a fondo por la reparación de ese niño víctima de maltrato y violencia y de esa forma estaríamos haciendo mucho más por transformar la sociedad”, concluye Vertel.

ama es aún más complejo si se tiene en cuenta que el año pasado Medicina Legal reportó 20.094 casos de maltrato infantil y que sus estadísticas indican que cada dos horas un niño es abusado en el país.

Para dar respuesta a la necesidad de sanar esas secuelas recién abrió sus puertas en la ciudad Creciendo con Cariño, la primera IPS orientada a la prestación de este servicio de salud, con un equipo interdisciplinario integrado por especialistas en Pediatría, Sicología, Siquiatría y Trabajo Social.

Catalina Vertel, gerente de la entidad, indicó que ya recibieron del Ministerio de Salud la habilitación de los servicios y con ello ofrecer a los niños y jóvenes hasta los 17 años, víctimas del maltrato y las violencias sexuales, una atención integral.

“En la IPS nos enfocaremos en la sanación real de los síntomas de los niños. ¿Eso qué quiere decir? Que nuestro modelo está basado en la evidencia científica y eso nos permite avanzar en la atención y tener control sobre la continuidad en los procesos terapéuticos, minimizando el riesgo de largas permanencias”, agrega la gerente.

Apoyo de la familia

En el tratamiento para la recuperación de la salud mental de los niños y adolescentes es de vital importancia el acompañamiento de la familia. “Nuestro espacio terapéutico está diseñado para reparar también a esa familia. Y, adicionalmente, los acompañaremos con abogados en el inicio de esos procesos de justicia o protección”, afirma Vertel.

Esta IPS es una obra de la Corporación de Amor al Niño Cariño. “En la ejecución del programa Aprendiendo a Cuidarme, que tiene como objetivo brindar a la comunidad educativa herramientas de prevención del abuso sexual infantil, y consciente de que las cifras de denuncia de este flagelo son solo un subregistro, vimos la necesidad de crear en la ciudad un lugar que permita brindar un acompañamiento integral a tantos niños víctimas de las diferentes violencias sexuales a las que a diario se identifican”, explicó Juan Carlos Álvarez Vásquez, director de Cariño.

En la IPS señalan que los estudios basados en la evidencia científica han demostrado los cambios que se presentan en el cerebro cuando una persona se enfrenta a situaciones de miedo, tal como sucede cuando hay maltrato y violencia. En el Boletín de Salud Mental del Ministerio de Salud de 2015, actualizado a octubre de 2018, se advierte que entre los adultos, con edades entre los 18 y 44 años, el 40,2% sufrió por lo menos un evento traumático en su vida, y de ellos el 7,7 % está relacionado con violencia intrafamiliar, ya sea física, sicológica o sexual.

“Si fuéramos conscientes de que la salud mental del adulto es la consecuencia de lo que se vive en la infancia, estoy segura de que todos nos preocuparíamos, incluso como sistema, en trabajar más a fondo por la reparación de ese niño víctima de maltrato y violencia y de esa forma estaríamos haciendo mucho más por transformar la sociedad”, concluye Vertel.


Tomado de: www.elcolombiano.com

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