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Medellín pedalea para medir la calidad de su aire

POR DANIELA JIMÉNEZ GONZÁLEZ

300 dólares es el costo aproximado de cada nube de medición, según el Siata.

¿Se ha preguntado, alguna vez, qué tanta concentración de contaminantes hay en la ruta de su casa al trabajo? Con esta cuestión en mente, un grupo de ingenieros creó un dispositivo conectado a un celular que podrá llevarse atado a uno de los tubos de la bicicleta.

Se trata de la “bici nube” una estación móvil de monitoreo de material particulado y meteorología que nace de una tarjeta Raspberry Pie, algo así como un computador pequeño al que se le insertan los sensores de medición de material particulado P.M 2.5, GPS, temperatura y humedad.

Mientras el ciclista avanza, esquiva buses, volquetas o vías congestionadas por el tráfico vehicular, el sensor le cuenta a qué tanta contaminación se está exponiendo en ese recorrido. Un trazado real de las rutas más dañinas para los viajeros por la calidad del aire en el Aburrá.

Todo hace parte de la estrategia del Siata y el Área Metropolitana, conocida como Ciudadanos Científicos, que ya ha desarrollado dos convocatorias. La iniciativa tiene un costo de $150 millones.PUBLICIDAD

En ambas fueron seleccionadas 250 personas que recibieron una “nube”, un sensor de bajo costo que instalaban en sus casas y que aún entrega datos cada minuto al Sistema de Alerta Temprana (Siata) sobre la concentración de contaminantes en sus zonas de residencia. La información de estas nubes es pública y puede consultarse en la página de la entidad.

Jhonny Herrera, ingeniero del Siata, explica que una versión comprimida de estos primeros desarrollos es la que ahora será entregada a 100 ciclistas del Valle de Aburrá.

A las nuevas “bici-nube” se les inserta una batería y un módulo Bluetooth para que el usuario, mediante una aplicación, se conecte al dispositivo y observe los datos en tiempo real. En cuanto termine, los datos se enviarán al sistema de monitoreo.

Mapa de la calidad del aire

El dispositivo les permitirá seleccionar las mejores rutas, conocer el estado real de la calidad del aire a medida que avanzan en su recorrido. Será, también, una estrategia para luego construir una base de datos interactiva que permita al resto de ciudadanos planificar mejor sus viajes.

“Cuando se tenga mucha información podremos mapear e identificar qué rutas empiezan a tener una concentración más alta de contaminantes y a qué horas. ”

El proceso está aún en convocatoria y en la selección se tendrá en cuenta que tan “gomoso” es con la bicicleta y que monte casi a diario. Cualquier persona mayor de edad que resida en uno de los municipios del Valle de Aburrá puede participar. Debe comprometerse, eso sí, a mantener con carga la batería de la estación móvil, transportarla en los recorridos y estar atento al envío de los datos según las instrucciones del aplicativo.

EN DEFINITIVA

Cualquier ciudadano con bicicleta podrá ser una “estación” móvil de monitoreo de la calidad del aire. El acceso a las nubes es gratuito y es motivado por el Siata y el Área Metropolitana.

También debe asistir a los encuentros de Ciudadanos Científicos y recibir la visita del equipo de mantenimiento del Siata para el funcionamiento óptimo de la nube. La postulación se puede hacer en la web del Área Metropolitana.

Mauricio Mesa, coordinador del colectivo Siclas, afirmó que la iniciativa es muy acertada y que como colectivo, incluso, conocieron este tipo de dispositivos en el Foro Mundial de la Bicicleta en Chile durante 2016. Añade que es una buena noticia que hoy se implemente en la ciudad y que es crucial allí la manera en la que se socializarán los datos.

“Hay que pensar en que esa información sea asequible, sean datos abiertos, que sean fáciles de entender y de analizar, no solamente una tabla de excel inmensa, sino que se puedan transformar en datos colectivos para que la gente tome decisiones”, dijo.

Margarita Ospina, directora de la Fundación CicloCity, se inscribió para el proyecto: “Me encantó la propuesta de esta nube. Como no tengo un mismo horario de viaje, se verá la lectura en diferentes momentos”, concluyó .


CONTEXTO DE LA NOTICIA

PARÉNTESIS ASÍ HAN CAMBIADO LOS SENSORES

Los ingenieros del Siata enfatizan que, a medida que crece el programa, cada vez hacen más mejoras y variaciones en los equipos. En la primera versión, con las nubes fijas, encontraron que medían también concentración de gases, pero estos sensores de bajo costo no eran tan eficientes. Evidenciaron que la variable más importante para medir era el PM 2.5, con temperatura y humedad, porque es un indicador que está especialmente asociado a la calidad del aire. Hoy, según el Siata, el valor de cada nube es de aproximadamente 300 dólares, pero ahí no está cuantificado el trabajo de mantenimiento, procesamiento y análisis.


Tomado de: www.elcolombiano.com

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