Sign in / Join

El sueño de volar que nació en Medellín

La primera empresa de aviación colombiana no nació en Barranquilla, como se ha dicho, sino en Antioquia. Unos emprendedores de Medellín querían mejorar el transporte, eliminar las barreras de las montañas y hacer una empresa que no existía en el país.

Sobre este tema hablaron el rector de Eafit, Juan Luis Mejía Arango, y la investigadora Karim León Vargas la semana pasada, en una charla sobre los 100 años de la aviación en Colombia.

Parte de esta historia se puede ver en esta institución, en una exposición a cielo abierto que conmemora los 100 años de la llegada del medio de transporte que cambió la historia de Colombia.

A su vez, la universidad le rinde un homenaje a Guillermo Echavarría Misas, empresario que creyó que la aviación era la solución para el aislamiento del Valle de Aburrá. El archivo personal de su familia fue entregado a la institución y ahora figura entre los más consultados de la biblioteca de la entidad.

Los expertos hablaron sobre la historia de la Compañía Colombiana de Navegación Aérea (1919-1922), la primera empresa de aviación del país, que surgió el 26 de septiembre de 1919 –desde 1979 se celebra el Día de la Aviación Civil Colombiana en esta fecha–.


Despegue

En 1912 ya volaban máquinas en Colombia. El primer vuelo documentado lo hizo el norteamericano George Schmitt, el 9 de diciembre a bordo de un biplano bautizado Red Devil, hecho en tela y madera. Llegó a Medellín el 26 de enero de 1913 y sobrevoló la ciudad desde la finca La Pradera (actual sector Aguacatala).

“Se dirigió sobre Itagüí y siguió por esa banda del río, siempre subiendo hasta que llegó encima del Guayabal de los Toros, pero muy alto...”, relató Ana Mejía de Restrepo a su hija en una carta que hace parte del archivo personal de Margarita Echavarría de Uribe consignado en la biblioteca de Eafit–dos días después del suceso.

La comunicación de Medellín con el exterior y el resto del país era principalmente fluvial –por el río Magdalena– y a través del Ferrocarril de Antioquia. Siete años después de ese sobrevuelo Guillermo Echavarría, hijo del industrial Alejandro Echavarría Isaza, fundador de Coltejer, junto con otros empresarios de Medellín, fundaron la Compañía Colombiana de Navegación Aérea, constituida por escritura pública el 26 de septiembre de 1919 en Medellín.

“Lo que está de fondo es el ansia de los antioqueños por la movilidad”, comenta Juan Luis Mejía. Resalta que esa idea de mejorar el sistema de transporte fue estimulada por una apuesta de negocio.

Pero no era un emprendimiento que tenían solo los antioqueños. Ese mismo año, el 5 de diciembre, se fundó en Barranquilla la Sociedad Colombo Alemana de Transportes Aéreos (Scadta), segunda empresa de aviación del país, antecedente de lo que sería Avianca.

En su lugar, la empresa antioqueña tenía cuatro aviones marca Farman que hicieron vuelos particulares y comerciales. “Había dos tipos. Transporte de pasajeros y correo, y deportivos. Todos se hicieron sobre Barranquilla, Cartagena y Santa Marta”, señala la experta en historia de la aviación Karim León Vargas.

Dejó de ser un sueño la idea de volar. El desafío fue en los días sucesivos mantenerse en el aire.


Accidentes

Los aviones de las dos compañías eran de diferentes fabricantes. Los de la antioqueña, Farman, y los de Barranquilla, Junker. “El gran error de los aviones antioqueños fue que eran de madera y tela, mientras que los alemanes que compraron en Barranquilla eran de metal y acuatizaba, es decir, podían aterrizar en el agua. Por eso la que va a sobrevivir es Scadta”, indica Juan Luis Mejía.

Tres de los cuatro aviones Farman se accidentaron y uno de ellos, el F-60, que podía transportar hasta 14 pasajeros, salió de circulación por recomendación de la empresa fabricante francesa.

Fuera de ruta, la compañía decidió enviar desde Barranquilla a Medellín el F-60, conocido como el Goliath, haciendo escalas en Cereté, Montería y Cáceres, según se cuenta en el artículo de Karim León Vargas “La Compañía Colombiana de Navegación Aérea, 1919-1921. Una aventura empresarial pionera en Suramérica”. El último viaje del gigante fue el 24 de julio de 1922, que se asomó en Medellín, sobre los cerros occidentales.

La vida de la Compañía fue de dos años y tres meses y, según las bitácoras de uno de los pilotos, entre 1920 y 1921 se realizaron por lo menos 176 viajes comerciales.

De los accidentes de los primeros años se mantuvo el miedo a volar. “Don Guillermo fue muy activo en la prensa acerca de la eficiencia y rapidez de volar, pero ante los incidentes quitar el miedo a volar no fue una tarea fácil”, concluye Karim Leó.n.

Los años que siguieron demostraron que consolidar el sueño de volar era solo cuestión de tiempo.


CONTEXTO DE LA NOTICIA


RADIOGRAFÍA LOS INTENTOS POR CONECTAR ANTIOQUIA

El empresario antioqueño Gonzalo Mejía (1884-1956) buscó de muchas maneras sacar a Medellín de su encierro entre montañas. Quiso acortar las distancias haciendo caminos para llegar a la capital antioqueña. En 1911 ideó un deslizador, un planchón impulsado por una hélice de avión, para que pudiera navegar más rápido. El invento lo desarrolló en 1915 con el ingeniero aeronáutico Pierre de la Chapelle y en él se transportaron pasajeros por el Magdalena hasta 1918.

Parte de esta historia se podrá ver en cine a través de la película Me llevarás en ti, que se estrena en salas del país este jueves 24 de octubre.


Tomado de: www.elcolombiano.com

Leave a reply