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Con acacias reverdecen tierras en el Bajo Cauca

POR GUSTAVO OSPINA ZAPATA

12 mil colmenas ha sembrado Usaid en beneficio de 350 familias del Bajo Cauca.

No todo está perdido para las tierras degradadas por la minería en el Bajo Cauca antioqueño. Sobre los suelos amarillentos y arenosos de esta subregión ha ido creciendo de nuevo vegetación y se ven fuentes de agua. El destino puede no avizorar una catástrofe.

Este milagro ha sido posible gracias a la unión de esfuerzos interinstitucionales, con aportes y compromiso de las comunidades, sin las cuales nada sería posible. Está ocurriendo en los municipios de Cáceres, El Bagre, Caucasia, Nechí y Zaragoza, donde han reverdecido 2 millones de árboles de Acacia mangium en 1.781 hectáreas de suelos degradados por la minería ilegal, en la subregión con mayor tradición minera de Antioquia.

La iniciativa la lidera la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), que con su programa Oro Legal ha ido cambiando el panorama social y ambiental en muchas de las comunidades de esta zona.

Según cifras de esta organización, “se calcula que la explotación ilegal de oro en el Bajo Cauca ha ocasionado la degradación de 32.000 hectáreas de tierras, donde no es viable desarrollar actividades económicas que beneficien a las comunidades, lo que significa que, además del pasivo ambiental, las tierras se han convertido en pasivo social”.

Es un avance y van por más

Para Zoraida Silgado Gil, integrante de la Asociación Apícola Mieles de Carbebias, Asocarbebias, con sede en Nechí, el proyecto de cultivo de abejas ha dado grandes resultados en la zona, pues de un lado decenas de familias están logrando el sustento a partir de la producción de mieles, y del otro es notorio que los suelos se están recuperando.

“Aún hay muchas tierras con erosión, muy degradadas, pero en algunas partes se ha logrado el milagro. Las abejas tienen cómo alimentarse y esto es fundamental”, señaló.

EN DEFINITIVA

Aunque todo parecía perdido en 32.000 hectáreas de tierras carcomidas por la erosión y la actividad minera, hay campo reverdeciendo en el Bajo Cauca gracias a abejas y Acacia mangium.

En su comunidad, que habita la vereda Cargueros, hay 48 familias involucradas en el proyecto. Hasta el momento, luego de tres años de trabajo, han producido 20 toneladas de miel: “Al principio sufrimos por la comercialización, pero con Usaid hemos abierto mercados y ahora nos compran en la empresa Distriapícola de Cali y acá de la región”, indicó.

La gran dificultad, dice, son las tierras, pues sus comunidades no las tienen y trabajan en fincas de alquiler. La esperanza es que la Gobernación de Antioquia, que se acercó al proyecto y anunció un respaldo, haga efectiva su promesa.

Inversiones millonarias

Según Usaid, la unión de esfuerzos y recursos interinstitucionales le está devolviendo la vida a cerca del 8 % del área total degradada.

En el programa, que tiene como base los cultivos de abejas, se han invertido 4 millones de dólares (cerca de $13.720 millones) en las labores de siembra y el establecimiento de 12.000 colmenas.

Del proyecto apícola se benefician 350 familias. En estos apiarios se han cosechado 91 toneladas de miel y se estima una producción de 380 toneladas al año cuando las colmenas estén en su pico máximo de producción.

CONTEXTO DE LA NOTICIA

PARÉNTESIS LAS RAZONES PARA ELEGIR LA ESPECIE

La Acacia mangium fue la planta seleccionada por Usaid y las comunidades para sembrar en los territorios. Para esta decisión se tuvo en cuenta que esta especie forestal, además de adaptarse a las difíciles condiciones de los suelos, reporta un crecimiento acelerado, fija nitrógeno en el suelo y produce abundante materia orgánica y néctar floral y extra floral que sirven de alimento a las abejas melíferas. En un desarrollo posterior se está pensando en la siembra de frutales y árboles madereros con el objetivo de seguirles dando sostenibilidad y autosostenimiento a las familias.


Tomado de: www.elcolombiano.com

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